
Infancias insurrectas
Antonio del Rivero Herrera (Tabasco, 1950)
La imagen como fenómeno sígnico es plurivocal y polisémica, más, cuando se enmarca en los quehaceres de la fotografía y esta, versa sobre sujetos que, de acuerdo con su contexto histórico-social, pertenecen a los linderos de los movimientos emancipatorios, cuyo cometido es la redistribución de la riqueza y, por ende, de la justicia social.
En consonancia, la fotografía como vehículo y dignificación poética de la historia insurreccional en la época contemporánea, da cuenta una vez más de las demandas de los pueblos. A menos de un siglo de la Revolución de 1910, es decir, en 1994, el ojo fotográfico fue clave, cuando decenas de miles de comunidades indígenas en el estado de Chiapas, México, se levantaron en armas para reivindicar las consignas zapatistas de “tierra y libertad”, ampliándolas al contexto actual.
Dentro de esta cronología inconclusa de voyeurs con praxis comprometida recopilada en esta serie, se observa que oportunamente el autor se propone aportar al devenir de la memoria, con el retratar de una parte del magma rebelde latinoamericano, en este caso, condensado en las nuevas generaciones nacidas dentro del proceso revolucionario zapatista. Así, se suma el trabajo de Antonio Del Rivero, mirada que plasma el caminar más actual de las comunidades autónomas rebeldes neozapatistas.
La serie que se presenta se enfoca en la mirada de las y los niños neo-zapatistas, que retan con su ternura y al mismo tiempo combatividad, a las ignominias del poder que intenta despojarlos de sus territorios con sus proyectos neoextractivistas
Texto de Francisco de Parres Gómez